jueves, 25 de octubre de 2007

SPI: G25.8 (otros trastornos extrapiramidales y del movimiento)

SÍNDROME DE PIERNAS INQUIETAS

¿Qué es el síndrome de las piernas inquietas (SPI)?

El síndrome de las piernas inquietas o acromelalgia (su sigla en inglés es RLS o Restless Legs Syndrome -RLS-) es un trastorno de tipo neurológico que afecta muy especialmente la calidad del sueño, en el que se experimentan sensaciones desagradables en las piernas que se suelen describir como:
Si algo se estuviese deslizando sobre sus piernas.
Si un insecto o un animal pequeño le caminara en las piernas.

  • Hormigueo.

    Sensaciones distérmicas (quemazón, frio, etc.).Tirantez.Dolor.
  • Estas sensaciones suelen producirse en la zona de la pantorrilla, pero pueden afectar a cualquier parte de la pierna, desde el muslo hasta el tobillo. Una o ambas piernas pueden estar afectadas. Las personas con SPI tienen una necesidad irresistible de mover la extremidad afectada cuando se producen esas sensaciones.

Sin embargo, algunos pacientes no tienen una sensación definida, excepto la necesidad de movimiento. Los problemas del sueño son comunes en las personas con RLS debido a que resulta difícil quedarse dormido.

¿Cuál es la causa del SPI?

La causa del SPI es aún desconocida, pero hay estudios que inciden sobre determinados problemas en el transporte de hierro al cerebro y secundariamente, alteraciones en la síntesis de determinados neurotransmisores, como la dopamina. Parece claro que el síndrome de piernas inquietas tiene una potente base familiar y genética.

Algunos fármacos pueden favorecen la aparición del SPI, razón por la cual es importante que informe a su médico de todo lo que esté tomando. Asimismo, estimulantes como la caféina, la teína o los derivados del cacao pueden incrementar el SPI.

¿Cuáles son los síntomas del SPI?

Las sensaciones desagradables aparecen cuando la persona con SPI está acostada o sentada durante un período largo de tiempo, causando:

La necesidad de mover las piernas para aliviar temporalmente los síntomas; para ello, el paciente:

Estira o dobla las piernas.
Se frota las piernas. Se sacude o da vueltas en la cama. Se levanta y camina.
Un claro empeoramiento del malestar cuando se está acostado, especialmente cuando se intenta dormir por la noche, o durante alguna otra forma de inactividad, incluso estando sentado.
Una tendencia a experimentar más molestias a última hora del día y por la noche.

CRITERIOS PARA EL DIAGNÓSTICO DE SPI

Grupo Internacional de Estudio sobre el SPI (1995)

  • Deseo de mover las extremidades, a menudo asociado con parestesias o disestesias.

  • Síntomas que se empeoran o sólo están presentes durante el reposo o que se alivian parcialmente o temporalmente con la actividad.

  • Inquietud motriz.

  • Empeoramiento nocturno de los síntomas.


Es importante que el profesional establezca un protocolo de diagnóstico diferencial con varias patologías entre las que podríamos destacar los calambres nocturnos de piernas (muy típicos en la edad avanzada), acatisia (necesidad imperiosa de movimiento, no limitado a las piernas y muy relacionada con determinados fármacos), neuropatía periférica, afectación vascular, etc.


Quiero saber más

El Síndrome de Piernas Inquietas es una de las causas más frecuentes de insomnio en personas de más de 45 años (mayor cuanta más edad) y, al mismo tiempo, una de las más ignoradas tanto por los propios pacientes como por los médicos que les atienden. La dificil relación entre este síntoma en las piernas y el insomnio, dificulta que el paciente lo cite en la entrevista médica.

Aunque fue descrito en el siglo XVII por el médico inglés Willis, el avance en su conocimiento científico se detuvo prácticamente hasta los años 40 cuando el neurólogo sueco Ekbom realizó la primera descripción moderna del cuadro. No obstante, a lo largo de los últimos años, impulsado por el creciente interés de la Medicina por las enfermedades relacionadas con el sueño, se ha producido un gran avance en el conocimiento sobre este cuadro y sobre su tratamiento.

La principal característica clínica del Síndrome de Piernas Inquietas es la presencia de molestias (disestesias) en la porción distal de las extremidades inferiores, aunque a veces pueden producirse también en los brazos. El tipo de molestias puede ser variado: pinchazos, hormigueos, dolor, inquietud, etc. En ocasiones los pacientes afectados encuentran dificultades para describir el tipo de sensación que notan. No obstante, una característica común a todas las personas que lo sufren es la necesidad imperiosa de mover las piernas, presentando grandes dificultades para permanecer inmóviles, por ejemplo durante un vuelo.

Debido a que el Síndrome de Piernas Inquietas se produce al atardecer y sobre todo por la noche (en este sentido, se trata de una enfermedad que se manifiesta según un "ritmo horario"), los pacientes afectados tienen grandes dificultades para conciliar el sueño. En ocasiones, los síntomas se manifiestan con un cierto retraso, llegando incluso a hacerlo de madrugada, por lo que los pacientes se despiertan con las citadas molestias. Suele ser típico que, de manera instintiva, las personas que sufren este cuadro busquen todo tipo de alivios momentáneos para sus síntomas, tales como mover las piernas en la cama, caminar, duchas con agua fría, masajes en la pantorrilla, etc.

Los síntomas de la enfermedad persisten incluso durante el escaso tiempo que el paciente permanece dormido manifestándose en forma de sacudidas que se producen de manera periódica en las piernas a modo de ráfagas que tienen lugar cada 20-40 segundos. Aunque por la mañana suele producirse una mejoría relativa o completa de los síntomas mencionados, debido a la falta de sueño nocturno las personas afectadas notan un gran malestar general y se encuentran cansadas, irritables e, incluso, soñolientas.

Los estudios de movimientos de las piernas durante el sueño, pueden orientar hacia la detección de esta patología, pero es importante resaltar que un número elevado de movimientos periódicos de piernas durante la noche, no siempre es sinónimo de padecer un Síndrome de Piernas Inquietas. Si bien el impacto del movimiento periódico de piernas es similar en todas las edades, el SPI aumenta su frecuencia con la edad, sobre todo en varones.

Pese a lo que comúnmente se ha creído, el Síndrome de Piernas Inquietas es una enfermedad frecuente. De hecho, es una de las patologías del sueño más frecuentes. Diversos estudios epidemiológicos realizados a lo largo de la última década han situado su prevalencia en la población adulta entre el 2 y el 4%, alcanzándose un 31% en pacientes que, adicionalmente, sufren Fibromialgia.

Estudios con resonancia funcional, han puesto de manifiesto una disminución de la Dopamina (un neurotransmisor) a nivel de los recptores D2, también se han reportado algunos hallazgos con deficientas en los receptores gabaminérgicos.

¿ Enfermedad hereditaria ?

Sabemos que en el 70% de los casos no vamos a encontrar ningún factor causal, etiquetándolos como primarios o idiopáticos. De éstos, aproximadamente un 30% tienen miembros entre sus familiares con el mismo problema, sospechándose causas genéticas como un factor clave. Los estudios de agregación familiar muestran un patrón de transmisión autosómico dominante. Además, existe evidencia de que en las familias afectadas la edad de comienzo de los síntomas se adelanta en cada generación, es decir, los descendientes de personas con esta patología que heredan y desarrollan la enfermedad la desencadenarán probablemente en edades más temparanas que sus progenitores. Actualmente se acepta que el SPI tiene una clara base genética.

Estudios recientes relacionan un gen localizado en el BTBD9 del cromosoma 6p21.2 y del cromosoma 12q (MAOA) con la susceptibilidad a la enfermedad y se están realizando grandes esfuerzos siguiendo esta prometedora línea de investigación genética, pero lo cierto es que hasta la fecha no podemos hablar de "gen responsable", sino de rasgos de susceptibilidad o de incremento de los factores de riesgo. En los restantes casos (llamados secundarios) se considera que existe una vinculación causal entre este síndrome y otra patología previa. Así, es común la aparición de este cuadro en situaciones en las que exista un déficit de hierro ú otros iones que parece verse favorecido también por estas alteraciones genéticas. De hecho, las personas que tienen estas variantes genéticas, presentan un 50% más de probabilidades de sufrir SPI y un 26% más de tener déficit de hierro.

El hierro es importante en la regulación de la dopamina.

También se produce durante el tercer trimestre del embarazo. En pocas ocasiones, el embarazo actúa a modo de "factor precipitante", permaneciendo el cuadro de manera crónica tras el parto.

Aproximadamente la mitad de las personas que padecen de insuficiencia renal crónica presentan este síndrome. También existe una vinculación causal con las neuropatías periféricas (principalmente por amiloidosis, criogiobulinemia, formas axonales hereditarias). Se sospecha una relación causal en personas con déficit de ácido fólico, diabetes, artritis reumatoide, insuficiencia venosa, mielopatías y radiculopatías, aunque en todos estos casos falten estudios concluyentes. También se asocia frecuentemente a patologías que cursan con dolor neuropático.

Pese al indudable avance en este campo, se sabe relativamente poco sobre los mecanismos por los que se produce el Síndrome de Piernas lnquietas. En cualquier caso, se sospecha una implicación del sistema dopaminérgico a nivel del sistema nervioso central.

Avances en el tratamiento

A lo largo de los últimos años se ha producido un gran avance en el tratamiento de esta enfermedad. Sin duda las formas menos severas requieren simples medidas "conservadoras", como podrían ser hábitos de sueño más saludables (horarios regulares, evitar el déficit de sueño, etc.), o la práctica de ejercicio físico moderado al atardecer, abstención de café, medidas de fisioterapia, etc. Su reumatólogo del Instituto Ferran de Reumatología en coordinación con nuestra Unidad del Sueño, le recomendará las medidas más adecuadas para su caso concreto tras un estudio detallado.

En otras situaciones puede ser necesario realizar un tratamiento de sustitución de hierro, ácido fólico, vitamina B12, o magnesio. No obstante, los casos menos leves requieren tratamiento farmacológico, principalmente con fármacos agonistas dopaminérgicos, anticonvulsivantes o benzodiazepinas, siendo los primeros, a dosis bajas, muy efectivos para disminuir o suprimir las molestias. Se están iniciando tratamientos con hierro endovenoso, pero no existe evidencia clínica al respecto de su eficacia.

Han aparecido estudios concluyentes que afirman la eficacia del Pramipexol en el tratamiento del SPI. El Pramipexol es un fármago agonista dopaminérgico no ergótico con características adicionales antidepresivas. Ver más en un enlace externo.

Se ha demostrado que los agentes dopaminérgicos, utilizados habitualmente en la Enfermedad de Parkinson, reducen los síntomas del SPI y de los movimientos periódicos de piernas durante el sueño. Recientemente la FDA americana aprobó la utilización de Ropinirol (Requip ®) en el Síndrome de Piernas Inquietas, aunque ya se utilizaba habitualmente sin ésta indicación formal.

Por el contrario, algunos fármacos, como los antidepresivos, pueden potenciar el síndrome.

El Síndrome de Piernas Inquietas representa una de las parcelas del insomnio dónde el avance se está produciendo con mayor espectacularidad. Una vez diagnósticado (suele ser conveniente realizar un estudio de sueño) el cuadro, la calidad de vida de las personas afectadas puede cambiar drásticamente en cuestión de poco tiempo. Pese a ello, es muy común ver pacientes que han sufrido este cuadro durante años noche tras noche. Y es que, de hecho, la ignorancia puede ser el mayor enemigo de quien padece este problema.

Código CIE-10 : G25.8 (otros trastornos extrapiramidales y del movimiento)

domingo, 21 de octubre de 2007

ICCC - Cuidado continuo

Portada
Editor, autores y consultores de la obra
Presentación
Esquema general del manejo de la Insuficiencia Cardíaca
1. Introducción
2. Objetivos
3. Términos y definiciones. Clasificaciones de la insuficiencia cardíaca
3.1. En función del circuito venoso que se congestiona
3.2. En función del tipo de alteración funcional del músculo cardíaco
3.3. En función de la expresión clínica de la enfermedad
3.4. En función de la velocidad de instauración de los síntomas
3.5. Clasificación de la insuficiencia cardíaca según su etiología
3.6. Clasificación de la insuficiencia cardíaca según la situación funcional
3.7. Clasificación de la insuficiencia cardíaca según su progresión y evolución clínica
4. Diagnóstico de la insuficiencia cardíaca
4.1. Diagnóstico sindrómico y etiológico
4.1.1. Estudio inicial de rutina
4.1.2. Estudios adicionales
4.2. Diagnóstico fisiopatológico
4.3. Valoración funcional de la insuficiencia cardíaca
4.4. Identificación de los factores precipitantes
4.5. Identificación de los factores pronósticos
5. Tratamiento de la insuficiencia cardíaca
5.1. Objetivos generales del tratamiento
5.2. Tratamiento etiológico
5.3. Recomendaciones generales
5.4. Tratamiento farmacológico
5.4.1. Diuréticos
5.4.2. Inhibidores de la enzima conversora de la angiotensina
5.4.3. Antagonistas de los receptores de angiotensina II
5.4.4. Asociación de nitratos e hidralazina
5.4.5. Antagonistas del calcio
5.4.6. Digoxina
5.4.7. Betabloqueantes
5.4.8. Anticoagulantes
5.4.9. Antiagregantes plaquetarios
5.4.10. Antiarrítmicos
5.4.11. Fármacos inotrópicos
5.5. Tratamientos alternativos no farmacológicos
5.5.1. Trasplante cardíaco
5.5.2. Otras alternativas
6. Esquemas de manejo escalonado de la insuficiencia cardíaca
6.1. Manejo de la disfunción ventricular sistólica asintomática
6.2. Manejo de la insuficiencia cardíaca por disfunción sistólica en clase funcional II de la NYHA
6.3. Manejo de la insuficiencia cardíaca por disfunción sistólica en clases funcionales III - IV de la NYHA
6.4. Manejo de la insuficiencia cardíaca con función sistólica conservada
6.5. Manejo del edema agudo de pulmón
6.6. Manejo del paciente con insuficiencia cardíaca en situación terminal
7. Complicaciones y precauciones en pacientes con insuficiencia cardíaca
8. Descripción de los circuitos asistenciales en la insuficiencia cardíaca
8.1. Atención primaria <--> Atención especializada <--> Atención hospitalaria
8.1.1. Funciones de la atención primaria
8.1.2. Criterios de derivación para estudio por especialista
8.1.3. Criterios de derivación al hospital
8.2. Atención hospitalaria
8.3. Atención post-hospitalaria
9. Modelo de informe de alta para el paciente con insuficiencia cardíaca
10. Información al paciente. Manual práctico para el paciente con insuficiencia cardíaca y sus cuidadores
11. Sistema de registro de la información
12. Criterios para evaluar la calidad asistencial en la insuficiencia cardíaca
13. Bibliografía
14. Apéndice A
15. Apéndice B

GCR




Guías de práctica clínica para el tratamiento de la hipertensión arterial 2007

Índice tobillo-brazo: una herramienta útil en la estratificación del riesgo cardiovascular

Todas las guías de práctica clínica sobre prevención cardiovascular recomiendan la estimación del riesgo global individual como herramienta básica para realizar una intervención eficiente. Desafortunadamente, el poder predictivo de las ecuaciones o tablas de riesgo no es bueno, ya que muchos de los sujetos que desarrollan eventos cardiovasculares no estaban etiquetados como de alto riesgo1 . Por ello, se ha intentado mejorar la estimación de riesgo mediante la detección directa de la arteriosclerosis en diferentes lechos vasculares con pruebas de imagen. Existen diversas técnicas para el diagnóstico de la arteriosclerosis subclínica (resonancia magnética, tomografía computarizada de haz de electrones, tomografía helicoidal o el eco-Doppler de troncos supraaórticos), pero presentan importantes limitaciones, como su escasa accesibilidad, su elevado coste y la necesidad de disponer de personal especializado, y por todo ello son irrealizables en la práctica clínica diaria2 . Sin embargo, existe una prueba sencilla, barata y reproducible que podemos realizar en nuestra consulta, con una gran utilidad para el diagnóstico de la enfermedad arterial periférica (EAP) y para la detección de sujetos con alto riesgo cardiovascular3 . Es el índice tobillo-brazo (ITB).

El ITB es el resultado de dividir la presión arterial sistólica (PAS) de cada tobillo (se escogerá el valor más alto entre la arteria pedia y la tibial posterior) entre el valor de la PAS más alto de cualquiera de las arterias braquiales. Así se obtienen dos valores de ITB, uno para cada miembro inferior, seleccionando como definitivo el más bajo de los dos. La determinación es breve; en manos experimentadas la técnica se realiza en unos 20 min; es barata, sólo se precisa un esfigmomanómetro y un Doppler portátil con sonda de 8 Mhz, y reproducible, con mínima variabilidad intra e interobservador4 . Un ITB menor de 0,9 presenta una sensibilidad y una especificidad muy altas para identificar una obstrucción superior al 50% en el territorio vascular de los miembros inferiores en relación con la arteriografía5 . Un ITB menor de 0,9 es diagnóstico de EAP, a pesar de que más del 80% de estos sujetos no tenga manifestaciones clínicas6 . Pero además, la presencia de un ITB disminuido se asocia con una mayor incidencia de complicaciones coronarias y cerebrovasculares y un mayor riesgo de mortalidad a expensas del incremento de la mortalidad cardiovascular7-9 , tanto en sujetos en prevención primaria como secundaria e incluso tras ajustar por los factores de riesgo clásicos. Por lo tanto, un ITB < href="javascript:void(0);" onclick="javascript:show_biblio(document.bib8,bib8.style);void(0);">10 .

En este número de la Revista, Manzano et al11 presentan los interesantes resultados del estudio VITAMIN, en el que se investigó la prevalencia de un ITB disminuido en 493 sujetos sin historia de enfermedad cardiovascular atendidos en servicios de medicina interna. Los autores encuentran que 1 de cada 5 sujetos sin diabetes y 1 de cada 3 diabéticos presentan una EAP. Estas prevalencias son llamativamente altas debido, sin duda, al elevado riesgo basal de su población (la mitad eran sujetos etiquetados como de alto riesgo), y por lo tanto no son representativas de la población general. En un reciente estudio realizado en un centro de salud de nuestro medio con más de 1.000 participantes mayores de 60 años y sin enfermedad cardiovascular conocida ni diabetes, la prevalencia de un ITB disminuido fue del 3,8%, con un 9% de la población etiquetada como de alto riesgo12 . Por tanto, aunque todavía no conocemos la prevalencia real de un ITB disminuido en nuestro país, está claro que ésta se incrementa al aumentar el riesgo cardiovascular de la población, independientemente de las tablas que utilicemos para calcularlo12,13 .

La diabetes, el tabaco y la edad son los factores de riesgo que más estrechamente se asocian con un ITB disminuido. Es bien conocido que los diabéticos tienen una elevada prevalencia de EAP6 . El riesgo de desarrollarla depende, fundamentalmente, de la edad del paciente y de la severidad y duración de la diabetes6,14,15 . También los sujetos no diabéticos pero diagnosticados de síndrome metabólico, según criterios del NCEP-ATP III16 , tienen aumentada hasta 3 veces la prevalencia de un ITB disminuido, en comparación con aquellos que no lo tienen17 .

En el estudio VITAMIN hasta un 7,3% de los participantes presentaba un ITB > 1,4 o incompresible, es decir, persistía el latido de la arteria a pesar de comprimir por encima de 200 mmHg. Este hecho se atribuye a rigidez de la arteria, probablemente debido a arteriosclerosis y/o calcificación de su pared, y se observa más frecuentemente en diabéticos. Un ITB elevado o incompresible no es sinónimo de EAP, por lo que ante la sospecha de ésta deberán realizarse otras pruebas diagnósticas10 . En la actualidad sigue siendo un enigma cómo era el ITB en estos sujetos antes de ser elevado o incompresible, y cuál será su evolución en el tiempo. Respecto al riesgo cardiovascular de estos sujetos, habitualmente excluidos de la mayoría de los estudios, conocemos desde hace poco que su riesgo de mortalidad cardiovascular es similar a los sujetos con ITB < href="javascript:void(0);" onclick="javascript:show_biblio(document.bib20,bib20.style);void(0);">18,19 . Por tanto, los sujetos con un ITB patológico (<> 1,4 o incompresible) deben considerarse como de alto riesgo cardiovascular.

La determinación del ITB es una herramienta muy útil en la estratificación del riesgo cardiovascular ya que identifica sujetos con arteriosclerosis subclínica y alto riesgo cardiovascular. Pero para que la determinación sea eficiente, dada su baja sensibilidad y alta especificidad, habrá que seleccionar a los candidatos ideales para la realización de la prueba. La Asociación Americana del Corazón recomienda su determinación en todos los sujetos con 70 o más años, en aquellos con edades comprendidas entre los 50 y los 69 años diabéticos o fumadores, y en los menores de 50 años con diabetes y algún otro factor de riesgo, además de los que tengan signos o síntomas sugestivos de EAP10 . Por su parte, la Asociación Americana de Diabetes recomienda la realización de un ITB a todo diabético mayor de 50 años, y a los menores de 50 años con varios factores de riesgo o con más de 10 años de evolución15 . Nosotros pensamos que la población que más se beneficiaría de la realización del ITB sería aquella con un riesgo cardiovascular intermedio (entre 10-20% según Framingham, o del 3-4% según SCORE), dado que un resultado patológico cambiaría su clasificación de riesgo y obligaría a intensificar el tratamiento de los factores de riesgo y a antiagregar (si el ITB < href="javascript:void(0);" onclick="javascript:show_biblio(document.bib24,bib24.style);void(0);">12 y 1 de cada 11 según el SCORE13 tienen un ITB patológico. Para ser eficientes seleccionaríamos a aquellos de riesgo intermedio con más de 70 años y a los mayores de 60 años con glucemia anormal en ayunas o fumadores13 .

Un segundo grupo que se podría beneficiar de la realización del ITB serían los diabéticos o los sujetos de alto riesgo sin enfermedad cardiovascular. Todos los sujetos de estos dos grupos ya deben de estar recibiendo tratamiento intensivo de los factores de riesgo y muchos de ellos, antiagregantes, por lo que la presencia de un ITB patológico no modificaría la actitud terapéutica. Sin embargo, es posible que puedan beneficiarse de la búsqueda de aterosclerosis coronaria o cerebrovascular asintomáticas, mediante una prueba de isquemia miocárdica y/o un eco-Doppler de troncos supraaórticos3 .

En la búsqueda de una mejor estratificación del riesgo cardiovascular de nuestros pacientes, la determinación del ITB es una técnica útil con una buena relación coste/beneficio cuando se realiza en poblaciones seleccionadas. Trabajos como el publicado en este número de Revista Española de Cardiología11 ayudan a delimitar cuáles serán los principales candidatos para la determinación del ITB en nuestro medio.

Véase artículo en págs. 662-70

Las siete señales de advertencia de la enfermedad de Alzheimer

Las siete señales de advertencia de la enfermedad de Alzheimer


EL propósito de esta lista es para alertar al público sobre los primeros signos de alerta de uno de los trastornos más devastadores que afectan a las personas mayores de la enfermedad de Alzheimer.

Si alguien tiene varios, o incluso más de estos síntomas, no significa que vaya a tener la enfermedad.

Sí significa que debe ser examinado a fondo por un especialista médico capacitado en la evaluación de trastornos de la memoria, como un neurólogo o un psiquiatra, o por un trastorno de memoria clínica, con todo un equipo de expertos de los conocimientos acerca de los problemas de memoria.

Las siete señales de advertencia de la enfermedad de Alzheimer son:

1. Asking the same question over and over again.

Preguntando la misma pregunta una y otra vez.

2. Repeating the same story, word for word, again and again.

La repetición de la misma historia, palabra por palabra, una y otra vez.

3. Forgetting how to cook, or how to make repairs, or how to play cards — activities that were previously done with ease and regularity.

Olvidando cómo cocinar, o cómo hacer reparaciones, o cómo jugar a las cartas, actividades que anteriormente se realiza con facilidad y regularidad.

4. Losing one's ability to pay bills or balance one's checkbook.

Perder la capacidad de la gente para pagar las facturas o el equilibrio de los gastos.

5. Getting lost in familiar surroundings, or misplacing household objects.

Perdiéndose en la casa o en el entorno familiar o equivocandose en nombrar o elegir objetos.

6. Neglecting to bathe, or wearing the same clothes over and over again, while insisting that they have taken a bath or that their clothes are still clean.

Descuidarse en el aseo o baño, o usando la misma ropa una y otra vez, al tiempo que insisten en que han tomado un baño o que la ropa todavía está limpia.

7. Relying on someone else, such as a spouse, to make decisions or answer questions they previously would have handled themselves.

Basándose en otra persona, como un cónyuge, para tomar decisiones o responder a las preguntas que con anterioridad se han manejado.

desde el hipocampo

desde el hipocampo




¿Qué es el Alzheimer?



EdA: recursos en la red

http://www.maldealzheimer.com.ar/

ADEAR

http://info-alzheimer.com/

Vídeo sobre Alzheimer

EN HOMENAJE A MI MADRE
(20 Enero 1919 ~ 31 Mayo 2005)


FAE

EN LA WIKIpedia

Enfermedad de Alzheimer (331.0)

  • 294.1 Demencia en enfermedades clasificadas en otro lugar
    Demencia tipo Alzheimer
    Codificar primero cualquier enfermedad subyacente, como:
    - demencia con cuerpos de Lewi
    - demencia con parkinsonismo
    - demencia en:
    - - corea de Huntington (333.4)
    - - degeneración hepatolenticular (275.1)
    - - enfermedad de Alzheimer (331.0)
    - - enfermedad de Jakob-Creutfeldt (046.1)
    - - enfermedad de Pick del cerebro (331.1)
    - - epilepsia (345.0-345.9)
    - - esclerosis múltiple (340)
    - - lipidosis cerebrales (330.1)
    - - parálisis general [sífilis] (094.1)
    - - poliarteritis nudosa (446.0)
    - - sífilis (094.1)
    - demencia frontal
    - demencia frontotemporal
    Excluye:
    - demencia:
    - - arteriosclerótica (290.40-290.43)
    - - presenil (290.10-290.13)
    - - senil (290.0)
    - psicosis epiléptica NEOM (294.8)
    • 294.10 Demencia en enfermedades clasificadas en otro lugar sin alteración de la conducta *2002
      Demencia en enfermedades clasificadas en otro lugar NEOM
    • 294.11 Demencia en enfermedades clasificadas en otro lugar con alteración de la conducta *2002
      Conducta agresiva
      Conducta combativa
      Conducta violenta

DSTA

Las 3 etapas en la enfermedad de Alzheimer (El desarrollo de la enfermedad)


clasificándola con la CIE9


GUIA PARA FAMILIARES

Guía de la Enfermedad de Alzheimer: La información que usted necesita saber

Medicamentos para la enfermedad de Alzheimer

DSTAlzheimer: EUROTEST

El EUROTEST es un test cognitivo breve que facilita la detección y el seguimiento de sujetos con deterioro cognitivo y demencia.

jueves, 11 de octubre de 2007

El tratamiento del Cancer

Libros, Manuales y Vídeos gratuitos (1292), en español

TODO DESCARGABLE

Dr. Miguel Costa / Medicinainformacion.com © Copyright 2003-2006

CODIGO EUROPEO CONTRA EL CÁNCER

EL CODIGO EUROPEO CONTRA EL CÁNCER CONTIENE 11 RECOMENDACIONES, EL SEGUIMIENTO DE LAS MISMAS PUEDE REDUCIR, EN MUCHOS CASOS, LA INCIDENCIA Y LA MORTALIDAD CAUSADA POR ESTA ENFERMEDAD.
PARA SABER SI LA POBLACIÓN CONOCE ESTE CODIGO, FEFOC, HA HECHO UNA ENCUESTA CON 601 PERSONAS, PERO ¡SOLO EL 9,5% LO CONOCEN!.
FEFOC OFRECE UNA VERSION ORIGINAL DEL CODIGO EN SUGESTIVOS DIBUJOS PRODUCIDOS GENEROSAMENTE POR EL DISEÑADOR GRAFICO, EL SEÑOR DAVID MARTIN.

Adoptando estilos de vida más sanos, mejoraremos aspectos generales de salud y evitaremos muchas muertes por cáncer:

1. No fume; si fuma, déjelo. Pero si no puede, no fume delante de no fumadores.

2. Evite la obesidad.

3. Cada día haga ejercicios físicos vigorosos.

4. Aumente el consumo diario y la variedad de vegetales y frutas. Cómalos al menos, cinco veces al día. Limite el consumo de alimentos que contengan grasas de origen animal.

5. Si bebe alcohol, sea cerveza, vino o licores, modere su uso.

6. Evite la excesiva exposición al sol, especialmente en adolescentes y niños.

7. Aplique estrictamente las regulaciones e instrucciones sanitarias y de seguridad dirigidas a prevenir cualquier exposición a sustancias conocidas por causar cáncer.

Hay programas de salud pública que pueden prevenir el desarrollo de cánceres o aumentar la probabilidad de que un cáncer pueda curarse.

8. Desde los 25 años las mujeres deberían participar en programas acreditados de diagnóstico precoz de cáncer de cuello de útero.

9. A partir de los 50 años, las mujeres deberían participar en programas públicos para el diagnóstico precoz de cáncer de mama.

10. Hombres y mujeres de más de 50 años deberían participar en programas para el diagnóstico precoz del cáncer de colon y recto.

11. Participe en programas de vacunación contra la infección por el virus de la hepatitis B, para prevenir el cáncer de hígado.

Elaborado por FEFOC y David Martín

COMO PREVENIR EL CANCER


SIETE DE CADA DIEZ CÁNCERES SE PUEDEN PREVENIR



Todo lo que debes saber sobre ...
  • Una vida saludable:

Con una alimentación sana

Haciendo ejercicio físico

Sin tabaco Mucho cuidado con el sol

Cumpliendo la legislación sobre las sustancias cancerígenas, en el trabajo.


Si quieres saber más sobre que se entiende al hablar de prevención, selecciona aquí

DEPRESION


BUSCAR TEMAS DE SALUD MENTAL

Cómo Ayudar a Pacientes que Beben en Exceso

¿Cuánto es “en exceso”?

El consumo de alcohol se considera en exceso cuando causa o aumenta el riesgo de padecer problemas relacionados 123 con el alcohol o complica el manejo de otros problemas de salud. Según investigaciones epidemiológicas, los hombres que consumen más de 4 bebidas estándar en un día (o más de 14 a la semana) y las mujeres que consumen más de 3 al día (o más de 7 a la semana) tienen un mayor riesgo de desarrollar problemas relacionados al consumo de alcohol.1

Sin embargo, las respuestas individuales al alcohol varían. El consumo de alcohol a niveles más bajos puede resultar problemático dependiendo de muchos factores, tales como la edad, condiciones coexistentes y el uso de medicamentos. Debido a que no se sabe si cierta cantidad de alcohol es inofensiva durante el embarazo, el Cirujano General recomienda que las mujeres embarazadas o que piensan llegar a estarlo se abstengan de consumir alcohol.2

¿Por qué investigar si alguien bebe en exceso?

  • El consumo de riesgo y los problemas ocasionados por el alcohol son frecuentes. Aproximadamente 3 de cada 10 adultos estadounidenses beben en niveles que aumentan su riesgo de padecer problemas físicos, mentales y sociales.3 De estos bebedores en exceso, aproximadamente 1 de cada 4 abusa o tiene dependencia del alcohol actualmente.3 Todos los bebedores en exceso tienen un mayor riesgo de sufrir hipertensión, sangrado gastrointestinal, trastornos del sueño, depresión considerable, apoplejía, cirrosis hepática y diversos tipos de cáncer.4
  • A menudo el consumo excesivo pasa desapercibido. En un estudio reciente en establecimientos de atención primaria de salud, por ejemplo, los pacientes con dependencia del alcohol recibieron la calidad de atención recomendada, incluyendo evaluación y referencia para tratamiento, pero aproximadamente sólo en un 10 por ciento de las veces.5
  • Los pacientes tienden a ser más receptivos, abiertos y listos para el cambio de lo que usted espera. La mayoría de los pacientes no se oponen a ser investigados por el consumo de alcohol por parte de los profesionales de la salud y están abiertos a escuchar consejos posteriormente.6 Además, la mayoría de los pacientes de atención primaria que resultan positivos por consumo excesivo o trastornos por el consumo de alcohol muestran cierta buena disposición al cambio, siendo aquellos que tienen los síntomas más graves los más dispuestos.7
  • Usted está en la mejor posición para crear cambios.Los ensayos clínicos han demostrado que intervenciones breves pueden promover reducciones significativas y duraderas de los niveles de uso de alcohol entre los consumidores en riesgo y sin dependencia del alcohol.8Algunos consumidores con dependencia aceptarán la referencia a programas para el tratamiento de la adicción. Incluso para pacientes que no aceptan una referencia, las visitas continuas al proveedor de atención médica, ícentradas en la dependencia del alcohol, pueden conducir a una mejora significativa.9,10

Si aún no lo ha hecho, le animamos a que incorpore en su consulta la indagación e intervención sobre el uso del alcohol. Con esta Guía, usted tiene lo necesario para empezar.

Cómo Ayudar a Pacientes que Beben en Exceso: Enfoque Clínico

Paso 4: Para el Seguimiento: Continúe Brindando Apoyo

sábado, 6 de octubre de 2007


Leucoencefalopatía Multifocal reversible.

La Encefalopatía Hipertensiva es una condición cerebral aguda, muchas veces transitoria precipitada por una elevación súbita de la hipertension arterial.

Un incremento repentino de la tensión arterial, con o sin hipertensión crónica preexistente puede dar lugar a una encefalopatía que se desarrolla en el curso de unas horas o días. Puede presentarse una clínica de cefalea, vómitos, trastorno visual, deficits neurológicos focales y crisis generalizadas. En los pacientes con HTA crónica cifras tan altas como 230/130 pueden precisarse para desarrollar este cuadro clínico pero en sujetos sin hipertensión crónica cifras menores pueden desencadenar el cuadro clínico.

La clínica es producida por una superación de los mecanismos de autorregulación del flujo cerebral que lo mantienen constante a lo largo de una amplio rango de tensión arterial. Un vasoespasmo cerebral con disminución del flujo e isquemia da lugar a pequeños infartos y hemorragias petequiales principalmente el tronco cerebral pero también a otras zonas de la sustanca blanca subcortical. El daño a la pared vascular puede dar lugar a edema cerebral que ocasionalmente puede producir un cuadro de leucoencefalopatía posterior reversible.

En 1939 Keith et al. definieron la clasificación de Keith-Wagener- Barker (KWB) para la Retinopatía Hipertensiva Crónica:

Grupo I

Mínima vasoconstricción arteriolar retinal con algo de tortuosidad en pacientes con hipertensión moderada.

Grupo II

Las anormalidades retinales incluyen a aquellas del grupo I, con estrechamiento focal más evidente y angostamiento venoso en los cruces AV, en pacientes sin o con mínimo compromiso sistémico.

Grupo III

Las anormalidades incluyen aquellas de los grupos I y II y también hemorragias, exudados, manchas algodonosas y constricción arteriolar focal. Muchos de estos pacientes presentan compromiso cardiaco, cerebral o renal

Grupo IV

Incluye a las anormalidades de los grupos anteriores y usualmente son más severas. Existe además edema de papila, y algunos pacientes presentan manchas de Elchnig. El compromiso cardiaco, cerebral y renal es más severo.

Hipertensión Maligna || Hemorragia Hipertensiva

Manual de Hipertensión Arterial en la Práctica Clínica de Atención Primaria


http://riesgovascular.com/SAMFYC/index.htm

Manejo de la hipertensión en el adulto en Atención Primaria



Hipertension Secundaria / Hypertension Secondary

Hipertension

Sólo una pequeña proporción de los pacientes con hipertensión padecen una condición primaria que la causa, fundfamentalmentge ciertos trastornos endocrinos y trastornos hormonales.

  • Enfermedad Renal Primaria y enfermedad renovascular.
    • Se produce por uno de los dos siguientes mecanismos: alteración de la excreción renal de sustancias vasocactivas y/o alteración del balance hídrico por parte del riñón. El riñón está implicado en la HTA en la enfermedad renovascular, como la eclampsia y preclampsia y la hipertensión por enfermedad renal parenquimatosa. En ambos casos está implicado el sistema renina-angiotensina.
  • Anticonceptivos Orales
  • Feocomocitoma
    • La secreción excesiva de epinefrina y norepinefrina causa una estimulación excesiva de lso receptores adrenérgicos con el resultado de vasoconstricón periférica y estimulación cardíaca.
  • Hiperaldosteronismo Primario
    • La retención de sodio inducida por la aldosterona induce hipertensión.
  • Síndrome de Cushing
  • Otras enfermedades Endocrinas
  • Síndrome de Apnea del Sueño
  • Coartación de Aorta
    • Es una de las principales causas de hipertensión en jóvenes.

7º JNC


El Séptimo Informe del Joint Nacional Comité on Prevención, Detección, Evaluación y Tratamiento de la Hipertensión Arterial proporciona una nueva Guía para la prevención y manejo de la Hipertensión Arterial (HTA).

Los siguientes son los mensajes clave:

  • En personas mayores de 50 años la Presión Arterial Sistólica (PAS) mayor de 140 mmHg es un factor de riesgo de enfermedad cardiovascular (ECV) mucho más importante que la Presión Arterial Diastólica (PAD).
  • El riesgo de ECV comienza a partir de 115/75 mmHg se dobla con cada incremento de 20/10 mm Hg ; Los individuos normotensos mayores de 55 años tienen un 90 % de probabilidad de riesgo de desarrollar HTA.
  • Los individuos con PAS de 120-139 mm Hg o PAD de 80-89 mm Hg deberían ser considerados como prehipertensos y requieren promoción de salud respecto a modificación de estilos de vida para prevenir la ECV.
  • Los diuréticos tipo tiazida deberían ser usados en el tratamiento farmacológico en la mayoría de los pacientes con HTA no complicada, bien solos o combinados con otras clases de fármacos. Ciertos estados de alto riesgo constituyen indicaciones para el tratamiento inicial con otras clases de fármacos antihipertensivos (IECAs, ARA-2, Betabloqueantes, Bloqueantes de los canales del calcio).
  • La mayoría de los pacientes con HTA requerirán dos ó más medicaciones antihipertensivas para conseguir el objetivo de la Presión Arterial (<140/90>
  • Si la Presión Arterial es > 20/10 mmHg superior al objetivo de presión arterial, debería considerarse iniciar la terapia con dos fármacos, uno de los cuales debería ser por norma un diurético tipo tiazida.
  • La más efectiva terapia prescrita por el médico más exigente solo controlará la presión arterial si los pacientes están motivados. La motivación mejora cuando los pacientes tienen experiencias positivas y confían en su médico. La empatía construye la confianza y es un potente motivador.
  • Finalmente,al presentar esta Guía, el Comité reconoce que es responsabilidad de los médicos el enjuiciamiento de la misma.

viernes, 5 de octubre de 2007

calculadora de HTA

PRESION ARTERIAL MEDIA + PESION DE PULSO

Medicación ante una crisis hipertensiva

Ante una crisis hipertensiva de un paciente no diagnosticado previamente de hipertensión; ¿cual es la forma correcta de administración del antihipertensivo (ejemplo Captopril) sublingual u oral?. Si pudieran concretar el porque lo agradeceria especialmente.




Medicación ante una crisis hipertensiva.

En las urgencias hipertensivas (PA > 210/120 mmHg sin riesgo orgánico evidente) el tratamiento será oral, ya que la administración de fármacos via sublingual (sobre todo nifedipino) puede ocasionar un descenso rápido, impredecible e incontrolable de la presión arterial. Se han descrito casos de hipotensión sintomática y episodios de isquemia cerebral y de isquemia cardiaca graves con la administración de nifedipino sublingual por lo que solo se recomienda en casos de urgencias hipertensivas la vía oral.

Casi todos los fármacos antihipertensivos disponibles, con un inicio de acción rápido, resultan eficaces en las urgencias hipertensivas. Los más utilizados son: captopril oral (25-50 mg), nifedipino oral (10-20 mg), atenolol oral (25-50-100 mg) y labetalos oral (100-200 mg). En casos de no control tras 1-2 horas de la administración del fármaco oral, se pueden repetir dosis o asociar fármacos, puede ser también de utilidad la administracción de furosemida oral (40 mg).

miércoles, 3 de octubre de 2007

SBA o SINDROME DE BOCA ARDIENTE o URENTE

Síndrome de boca urente Es un hecho que el llamado síndrome de boca ardiente (SBA), constituye una de las patologías menos claras, que se presenta con una frecuencia extremadamente alta en las consultas médicas y, de manera muy especial, en las odontológicas. No en vano, los síntomas más graves son asumidos por el paciente como inherentes a algún tipo de trastorno localizado en el área bucofaríngea, creando en muchos casos una cancerofobia. Como médicos especialmente motivados y sensibles a este tipo de padecimiento hemos intentado establecer un protocolo diagnóstico y de tratamiento que, en no pocos casos, ha surtido éxito. De manera esquemática, exponemos algunos criterios respecto a cómo actuar en caso de SBA, cuyo análisis y aplicación son imprescindibles para la consecución de un resultado curativo. El SBA se caracteriza por los siguientes hechos clínicos: · Sexo. Afecta fundamentalmente a mujeres, siendo, en nuestras estadísticas, la relación de hombre a mujer de 90:10. Aunque existan variaciones muy notables en dicha proporción, siempre queda de manifiesto la muy alta incidencia en la mujer con respecto al hombre.

· Edad. En el caso concreto de la paciente mujer, la edad más comprometida es la comprendida entre los 56 y 75 años, con un período de máxima incidencia entre los 65 y 71 años, no existiendo, no obstante un límite máximo de edad para el padecimiento. Conviene, sin embargo, tener en cuenta un dato, a nuestro juicio, importante: algunas mujeres padecen la mencionada alteración en edades tempranas (30, 40 y 45 años). Un número muy elevado de estos casos corresponde a mujeres esterilizadas en época fértil.

· Manifestaciones clínicas. Debe tenerse en cuenta que cualquiera de las diversas manifestaciones clínicas del síndrome no son constantes en su presentación, ni tampoco en su intensidad, lo que da carácter al cuadro clínico. La mayoría de especialistas coinciden en que el SBA tiene un carácter clínico sintomático y no signológico, es decir, especialmente subjetivo, lo que significa que indudablemente se presentará enriquecido en su fenomenología, por la personalidad del enfermo, quien relatará sus propias observaciones y manifestaciones con matices muy personales.

· Carácter general del síndrome de boca ardiente. Se trata de un padecimiento cuya carga subjetiva domina todo el cuadro clínico; en otras palabras, existe una notable riqueza de síntomas y pocos o apenas signo alguno de lesión orgánica. Los síntomas son muchos, diversos y variables en su intensidad y momento de aparición. No podemos en modo alguno encuadrar el SBA en el grupo de enfermedades psicosomáticas, por faltar el segundo componente que las caracteriza.

· Fenómenos clínicos que pueden acompañar al SBA. En este extremo es muy importante hacer una distinción, entre lo que son fenómenos constantes y aquellos cuya aparición es menos frecuente o incluso excepcional.

a) Fenómenos de aparición constantes:

- Ardor o quemazón en áreas de la mucosa bucal, que en orden de frecuencia serían márgenes o punta de la lengua, vertientes internas del labio, pilares faríngeos, mucosa del carrillo.

- Sensación de boca seca, que no siempre se corresponde con una reducción del volumen salival y su flujo.

- Sensación de cuerpo extraño en el interior de la boca (asperezas, pellejos, hilos, acumulación de sustancias extrañas y pegajosas).

b) Fenómenos de aparición no constantes:

- Obsesión en relacionar el inicio del padecimiento, con algún tratamiento, bebida, alimento ingerido, tratamiento protésico o elementos protésicos, sin que pueda demostrarse una relación causa efecto.

- Desaparición de la sintomatología durante el proceso ingesta–masticación.

- Desaparición de la sintomatología una vez conciliado el sueño.

- Incremento de la intensidad de los síntomas a medida que transcurre el día.

- Alteración de las sensaciones gustativas.

Ya hemos comentado anteriormente que en dependencia de la personalidad del enfermo, el cuadro clínico se adornará con mayor o menor número de datos que en general no van a tener un carácter constante.

No vamos a comentar nada sobre los antecedentes históricos del SBA, ni tampoco acerca de las diversas teorías patogénicas existentes; en cambio, sí haremos un resumen de todo cuanto a nuestro juicio y en función de los buenos resultados obtenidos es momento de atender y afinar en su consideración.

Otras consideraciones

Un hecho muy importante a señalar en este síndrome es la frecuencia con que se presenta en mujeres que, sin dar muestras de ello, se hallan sometidas a una intensa carga emotiva, desarrollando un alto nivel de ansiedad no detectada (conflictos familiares, laborales de pareja, etc.). Un ejemplo claro de lo dicho son aquellos casos en que el paciente no reconoce el proceso y que, sin embargo, es el familiar o allegado quien lo confirma. Otra situación es la de aquellas mujeres que, esterilizadas en la etapa fértil de su vida, no asumen con conciencia la nueva situación; puede atribuirse equívocamente la responsabilidad del síndrome de boca ardiente al trastorno hormonal que condujo a la esterilización.

En otro orden de cosas, pero siempre en relación con el mecanismo determinante del SBA, cabe destacar que en su presentación es frecuente constatar la latencia más o menos solapada de una depresión en forma de «depresión enmascarada», o bien en otros casos de un cuadro subdepresivo o prodrómico de ésta.

En la actualidad, se está investigando la influencia de los fármacos antidepresivos en la entidad que nos ocupa.

Protocolo terapéutico

- Determinar por la historia clínica y las manifestaciones sintomáticas la autenticidad del cuadro clínico.

- Informar al paciente con pormenores y detalles sobre el padecimiento y el curso que sigue, así como de la ausencia de un soporte orgánico para las manifestaciones clínicas subjetivas que padece.

- Intentar dialogar con el enfermo acerca de un posible conflicto anímico subyacente.

- Es muy importante hacer comprender a quien padece el SBA que el tratamiento más efectivo pasará siempre por la información, la detección del posible conflicto y el reconocimiento de la temporalidad del estado.

- La terapia con fármacos no supera en efectividad nada de lo dicho hasta ahora, no obstante, un buen control de la terapia antidepresiva, en aquellos casos en que el paciente se halle sometido a la misma, puede conceder beneficios notables.

- El uso de fármacos tranquilizantes puede, en determinadas situaciones, desempeñar un papel complementario.

- La carbamacepina, con un control y una posología personalizados, es el fármaco que otorga mayores beneficios.

Consideraciones finales

En la actualidad, conocemos multitud de aspectos de la neurofisiología del gusto y de sus registros, tanto a nivel subcortical como cortical, pero desconocemos muchos de los factores implicados en la elaboración cerebral de la respuesta personal a cada una de las sensaciones que recibimos desde la mucosa bucal. En la diferente respuesta que elabora cada paciente, en la implicación psicológica que este proceso puede representar en cada individuo, e incluso en la propia personalidad pueden encontrarse los elementos que nos permitan controlar el cuadro clínico denominado síndrome de boca urente.

A partir de cuanto se ha expuesto, se suscitan una serie de interrogantes cuya respuesta entraña una tremenda complejidad: ¿Cualquier sensación deja impronta en la memoria? ¿Es capaz la memoria de evocar de manera autónoma una sensación y manifestarla clínicamente en forma de un síntoma? ¿Es posible que un estímulo del que se espera una respuesta predecible se torne en una sensación totalmente inesperada?

En el momento actual se intenta correlacionar los diferentes mecanismos patogénicos que pretenden dar cumplida explicación a los interrogantes expuestos.


sábado, 22 de septiembre de 2007

El embarazo en Atención Primaria:

Actuaciones y actividades en la atención al embarazo en Atención Primaria:

- Captación precoz en las primeras 12 semanas
(hay evidencia científica de que una captación precoz se acompaña de mejores resultados obstétricos que cuando se realiza más tarde).
- Identificación de las gestantes de riesgo susceptibles de derivación a nivel especializado.
- Seguimiento de los embarazos de bajo riesgo en base a un protocolo establecido.
- Coordinación con el nivel especializado.
- Accesibilidad ante cualquier duda o problema que se le pueda plantear a la gestante. Informar de los motivos de consulta urgente.
- Cumplimentación de la cartilla sanitaria de la embarazada
(se establece su obligatoriedad según la orden del 24 de Octubre de 1978: BOE 3-XI-78).
- Enfoque multidisciplinar (médico/a de familia, ATS, matrona, pediatra).

Valoración individual de riesgo:
- Edad materna: adolescentes menores de 16 años ó mayores de 35.
- Período intergenésico menor de 12 meses.
- Multiparidad (más de cuatro embarazos).
- Existencia de dos o más abortos espontáneos previos.
- Esterilidad previa.
- Patología materna grave asociada.
- Antecedentes obstétrico-ginecológicos desfavorables.
- Antecedentes de complicaciones fetales (bajo peso al nacer, feto macrosómico…).
- Riesgo social: bajo nivel socioeconómico, familia desestructurada, prostitución, uso de drogas vía parenteral…

Sólo los embarazos de bajo riesgo obstétrico deben ser controlados por los profesionales de A.P.
Adaptándose posteriormente al protocolo de cada área el seguimiento del embarazo de bajo riesgo debe seguir unas recomendaciones generales.

Las que aquí se adjuntan son adaptadas de las Recomendaciones PAPPS del Programa del Adulto, Actividades Preventivas en la mujer):

- Se realizará una visita mensual hasta la semana 36, luego otra a los 15 días, en la semana 38 y después semanal hasta el parto.
- Prevención de defectos del tubo neural, recomendando ácido fólico (1º trimestre) si no se hizo previamente la recomendación en la consulta de diagnóstico prenatal.
- Cribado de anemia (1ª visita y principio 3º trimestre).
- Cribado de bacteriuria asintomática (12-16 semana).
- Cribado incompatibilidad Rh (1ª visita).
- Test de coombs indirecto a mujeres Rh negativas (1º y 24-28 semanas).
- Administración sistemática de Ig anti D a las mujeres Rh negativas (28-34 semanas).
- Ecografía en el primer trimestre.
- Cribado de infecciones de transmisión vertical: 1ª visita (lúes, rubéola, toxoplasma,VIH) y principio del 3º trimestre: Hepatitis B (ésta se hará en el primer trimestre en mujeres de riesgo).
- Cribado de diabetes gestacional a toda mujer en la semana 24-28 ó en la primera visita en mujeres de riesgo.
- Cribado para Streptococcus agalactiae grupo B (semana 36).
- Información sobre diagnóstico prenatal de cromosopatías (marcadores bioquímicos 1º y 2º trimestre y técnicas invasivas.

- Toma de TA en todas las visitas.
- Auscultación del latido fetal mediante doppler a partir de la 10-12 semana, en todas las visitas
- Actualizar inmunización antitetánica.
- Reevaluación del riesgo obstétrico en cada visita.
- Valorar hábitos saludables en cada visita.
- Explorar dudas y temores en cada visita.
- Fomentar la lactancia materna.
Tampoco debemos olvidar que el seguimiento del embarazo no acaba con el parto siendo importante también la atención en el puerperio, entendiendo como tal el período de tiempo que se extiende desde el final del parto hasta la aparición de la primera menstruación y tiene una duración aproximada de 40 días.

Objetivos en la atención al puerperio en Atención Primaria:
- Promover y no interferir yatrogénicamente la lactancia materna.
- Promover la recuperación física y psíquica de la mujer.
- Detección precoz y tratamiento de las complicaciones puerperales.
- Visita puerperal domiciliaria en los primeros 10-12 días siguientes al parto, haciendo especial hincapié en los embarazos de riesgo físico y psicosocial.
- Consejo sobre planificación familiar.

viernes, 7 de septiembre de 2007

Manejo clinico del Paciente fumador


El propósito de esta guía es facilitar una intervención rápida y eficaz sobre el tabaquismo en las consultas de Atención Primaria.

viernes, 4 de mayo de 2007

RIESGO CARDIOVASCULAR

HIPERTENSIÓN

Protocolo de tratamiento de la hipertensión descrito por la OMS y la Sociedad Internacional de la Hipertensión

http://www.who.int/cardiovascular_diseases/guidelines/hyper...

Guía sobre hipertensión Descripción clara y detallada realizada por la Asociación Gallega de medicina familiar y comunitaria

http://www.fisterra.com/guias2/PDF/Hta.pdf

Guías de práctica clínica de la Sociedad Española de Cardiología en hipertensión arterial.

http://www.revespcardiol.org/guias_pract.htm

Hypertension diagnosis and treatment de la National Guideline Clearinghouse (NGC)

http://www.guideline.gov/summary/summary.aspx?doc_id=3759

Assessment and Management of Cardiovascular Risk

http://www.nzgg.org.nz/guidelines/dsp_guideline_popup.cfm?&...

JNC7: The Seventh Report of the Joint National Committee on Prevention, Detection, Evaluation, and Treatment of High Blood Pressure

http://www.seh-lelha.org/jncvii.htm

2003 ESH-ESC Guidelines for the Management of Arterial Hypertension

DISLIPEMIA

http://www.eshonline.org/education/clinical_guidelines.htm

Guía práctica para el diagnóstico de dislipemias por Fisterra.

http://www.fisterra.com/guias2/dislipemia.htm

Expert Panel on High Blood Cholesterol in Adults

http://www.nhlbi.nih.gov/guidelines/cholesterol/index.htm

DIABETES

Guía Clínica de Diabetes Mellitus en Medicina de Familia.

Grupo de Diabetes de la Sociedad Andaluza de Medicina Familiar y Comunitaria. Es la guía clínica en castellano más completa. La página web incluye bibliografía, novedades y recursos sobre diabetes en Internet.

http://www.cica.es/aliens/samfyc/

Guía Clínica de Diabetes Mellitus en Medicina de Familia.

Grupo de Diabetes de la Sociedad Andaluza de Medicina Familiar y Comunitaria. Es la guía clínica en castellano más completa. La página web incluye bibliografía, novedades y recursos sobre diabetes en Internet.

http://www.cica.es/aliens/samfyc/

Documento de consenso sobre pautas de detección y tratamiento de la nefropatía diabética en España.

Sociedades Españolas de Diabetes, Endocrinología, Medicina Familiar y Comunitaria y Nefrología. Aten Primaria 1998; 21: 471-476

http://www.fisterra.com/guias2/nefrodiab.asp