viernes, 29 de mayo de 2015

ADENOSINA

Como fármaco, se utiliza para revertir la taquicardia supraventricular paroxística al bloquear el nódulo auriculoventricular.4 Administrada por vía endovenosa deprime la actividad del nodo sinusal y se utiliza para la conversión rápida a ritmo sinusal de las arritmias supraventriculares de reentrada.5 La adenosina actúa como un neuroprotector al inhibir la transmisión excitatoria de receptores A1. Este nucleósido púrico endógeno cuando estimula sus receptores A1 cardíacos6 activa una corriente de salida de K+ sensible a acetilcolina en la aurículanódulo sinusalnódulo auriculoventricular, lo que da como resultado acortamiento de la duración del potencial de acción, hiperpolarización y torna lenta la automaticidad normal.
Debe ser administrado bajo monitorización médica, en medio hospitalario, bajo vigilancia electrocardiográfica y por médicos que dispongan de medios de reanimación cardiorrespiratoria.
Dosis inicial: 6 mg administrados bajo la forma de un bolo intravenoso (inyección en 2 segundos).
Segunda dosis: en el caso de que la primera dosis no detenga la taquicardia supraventricular en 1 a 2 min, se administrarán entonces 12 mg en forma de bolo intra­venoso.
Las dosis recomendadas pueden ser aumentadas para pacientes que estén tomando ciertos medicamentos que previenen la acción de la adenosina (ver Interacciones), o bien disminuidas en pacientes que potencien la acción de la adenosina, como el Diazepam (Valium). Las dosis recomendadas se reducen a la mitad en pacientes con insuficiencia cardíacainfarto agudo de miocardioshockhipoxiainsuficiencia renal o hepática y en pacientes ancianos10

Indicaciones

Conversión rápida de las taquicardias atrioventriculares al ritmo sinusal, incluyendo las que están asociadas con una vía accesoria (síndrome de Wolff-Parkinson-White).

Contraindicaciones

Contraindicada en:
  • Asma13
  • Enfermedad del nodo.
  • Bloqueo AV de segundo y tercer grado.14
  • Disfunción sinoauricular.
  • Hipersensibilidad conocida a la adenosina.
  • * La adenosina es segura y efectiva en el embarazo.15 16

domingo, 24 de mayo de 2015

Posiciones recomendadas PARA EL TRASLADO de las emergencias

  • PCR: Paciente en parada cardiorrespiratoria: decúbito supino sobre plano duro.
  • Paciente inconsciente no traumatizado: posición lateral de seguridad.
  • Paciente inconsciente, traumatizado grave o traumatizado vertebral o sospecha de ello: decúbito supino con control o aislamiento de la vía aérea.
  • Paciente consciente traumatizado grave o traumatizado vertebral o sospechoso de ello: decúbito supino.
  • TEC: Paciente con traumatismo craneoencefálico: decúbito supino, elevando alrededor de 30º la mitad superior del cuerpo, pero manteniendo el eje cefálico- cervical-vertebral para no dañar la columna vertebral.
  • Paciente con traumatismo facial hemorrágico: decúbito prono almohadillando la cara.
  • Paciente con traumatismo abdominal y abdomen agudo: decúbito supino con ligera flexión de rodillas y de la parte superior del cuerpo.
  • Paciente con insuficiencia respiratoria no traumática: decúbito supino con elevación de unos 45º o más de la mitad superior del cuerpo (semi-Fowler).
  • Paciente con insuficiencia respiratoria traumática: decúbito lateral hacia el lado de la lesión torácica y elevación de 45º o más de la mitad superior del cuerpo.
  • EAP: Paciente con edema agudo de pulmón: paciente lo más sentado posible (80º) y con las piernas colgando (Fowler).
  • Paciente con shock hipovolémico o hipotensión: decúbito supino o decúbito lateral con las extremidades inferiores elevadas por encima del nivel de la cabeza (posición antishock y Trendelemburg).
  • Embarazada > 20 semanas de gestación o paciente con síndrome de compresión de la vena cava inferior: posición intermedia entre el decúbito lateral izquierdo y el decúbito supino.

viernes, 15 de mayo de 2015

El “triángulo de la muerte” es un nombre pintoresco que se le da a la región de la cara que hay desde el labio superior al entrecejo, y que se debe a una peculiaridad de su drenaje venoso.

Recordarás que las venas, al contrario que las arterias, tenían válvulas para favorecer el flujo de la sangre, impidiendo que retrocediera, pero las venas que drenan esta área carecen de esas válvulas, pues la sangre ahí no necesita tal ayuda.
Dónde está el problema, te preguntarás. Imagina te ha salido un forúnculo, un grano bien hermoso. Tan gordo que pasan bacterias a la vena facial, cuya sangre no encuentra ningún obstáculo para refluir hacia el interior del cráneo y hacer un “grumo” de sangre infectada (tromboflebitis séptica) en las venas intracraneales, concretamente en el seno cavernoso o alguna de sus afluentes (venas oftálmicas o cerebrales). Este evento, aunque es raro, les cuesta la vida a un 20-30% de los enfermos: por eso lo del triángulo de la muerte. Y, aunque no mueran, muchos quedan con secuelas debidas a la afectación de los nervios oculomotores que atraviesan el seno, o a una meningitis secundaria.
Y por eso se insiste en que no se deben manipular los granos de esa zona de la cara, no sea que al remover semejante masa de bacterias estemos empujando un puñadito hacia donde no deben…
Bibliografía:
DiNubile MJ. Septic thrombosis of the cavernous sinuses. Arch Neurol. 1988 May;45(5):567-72.

Munckhof WJ, Krishnan A, Kruger P, Looke D. Cavernous sinus thrombosis and meningitis from community-acquired methicillin-resistant Staphylococcus aureus infection. Intern Med J. 2008 Apr;38(4):283-7.