martes, 15 de diciembre de 2015

Una mayor ganancia en índice de masa corporal durante la infancia se relaciona con un inicio más temprano de la pubertad.

La menarquia se produce normalmente dentro de 2-3 años después de telarquia (desarrollo de mama), en el estadio IV de Tanner y es raro antes de Tanner fase III de desarrollo (7). A la edad de 15 años, el 98% de las mujeres habrá tenido la menarquia (2). Una evaluación de la amenorrea primaria debe ser considerado para cualquier adolescente que no ha alcanzado la menarquia por la edad de 15 años o no lo ha hecho dentro de 3 años de telarquia. La falta de desarrollo de los senos por la edad de 13 años también se debe evaluar (8).

Los estudios han demostrado que una mayor ganancia en índice de masa corporal durante la infancia se relaciona con un inicio más temprano de la pubertad (45) que pudieran derivarse de la consecución de un índice de masa corporal requisito mínimo a una edad más joven. Los factores ambientales, incluidas las condiciones socioeconómicas, la nutrición y el acceso a la atención sanitaria preventiva, pueden influir en el momento y la progresión de la pubertad (6).



Longitud de ciclo y la ovulación
Los ciclos menstruales suelen ser irregulares durante la adolescencia, sobre todo el intervalo entre el primer ciclo al segundo ciclo. La mayoría de las mujeres sangran durante 2-7 días durante su primera menstruación (910). La inmadurez del eje hipotálamo-hipófisis-ovario durante los primeros años después de la menarquia a menudo resulta en la anovulación y los ciclos pueden ser un poco largo; sin embargo, 90% de los ciclos estará dentro de la gama de 21-45 días (11), aunque pueden ocurrir ciclos cortos de menos de 20 días y los ciclos largos de más de 45 días. Por el tercer año después de la menarquia, el 60-80% de los ciclos menstruales son 21-34 días largos, como es típico de los adultos (10–12).

martes, 1 de diciembre de 2015

SCA: ¿qué bloqueador beta se debería dar, a quién y cuánto tiempo?

Tras un síndrome coronario agudo, ¿qué bloqueador beta se debería dar, a quién y cuánto tiempo?
Alberto Cordero, Pilar Carrillo, Ramón López-PalopRev Esp Cardiol. 2015;68:1040-1. 
El contexto de la enfermedad arterial coronaria estable es diferente que el del síndrome coronario agudo. Aunque son dos estadios diferentes de una misma enfermedad, las implicaciones clínicas y terapéuticas son diferentes, por lo que los resultados de un escenario no se pueden generalizar al otro.

Salvo contraindicación, de los bloqueadores beta (en particular carvedilol, bisoprolol y metoprolol) por vía oral tras un síndrome coronario agudo en todos los pacientes, incluidos aquellos con función sistólica ventricular izquierda conservada, sabiendo que en este grupo la evidencia se limita a estudios observacionales y análisis con propensity score.